Aplicaciones de apuestas deportivas: la letra chica del permiso, la retención y el margen
Para nadie que apueste en México la primera pregunta es qué app tiene la pantalla más bonita. Es qué cuesta cada una: qué permiso la sostiene, qué herramientas de control trae, cuánto del premio se queda en el camino y cuánto del momio se lo come la casa antes de que ruede el balón. Nueve aplicaciones de casas de apuestas se dejan comparar con números en la mano, y el resultado no coincide con el orden de las estrellas en la tienda de aplicaciones. La de bet365 presume 4.82 puntos y 73,429 valoraciones; su sitio mexicano lleva meses apagado y sin fecha de regreso.
*Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los permisos citados se verificaron contra el Registro Público de Permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación, que no pudo abrirse.*
Lo que primero salta a la vista: el móvil es donde vive la apuesta
México apuesta en el teléfono. Todas las marcas que sostienen un permiso de la Secretaría de Gobernación tienen su aplicación publicada en la App Store mexicana, y esa convivencia cuenta algo que ninguna campaña cuenta: las apps llevan clasificación de edad 17+, mientras sus propias descripciones advierten que solo pueden usarlas mayores de 18 años. La tienda de Apple deja entrar a un chico de diecisiete; la casa de apuestas dice que no lo atenderá. El desfase es pequeño y real, y aparece en cuanto alguien lo busca.
Lo demás lo pone el aparato. Una aplicación resuelve el registro, la verificación de identidad, el depósito y el boleto sin abrir una pestaña, pero no resuelve nada de lo que cuesta apostar. El margen de la casa sigue ahí, idéntico al del navegador. La retención del premio sigue ahí. Los requisitos de apuesta del bono siguen ahí, con su plazo y su momio mínimo. La app cambia el lugar donde se aprieta el botón, no las condiciones que vienen detrás.

Hay una excepción que vale la pena mirar de cerca y que sale mal parada. Betano, la marca de Ganador Azteca cuyo bloqueo corre desde noviembre de 2025, seguía publicada y actualizada en la App Store de México el 27 de octubre de 2026. Una tienda puede mostrarle al usuario una aplicación pulida mientras el servicio detrás de ella está suspendido por orden administrativa. Instalar no equivale a poder retirar.
La comparación que sigue ordena las nueve aplicaciones por lo que un apostador termina pagando: el permiso que las obliga, las herramientas que ofrece para frenar, el precio de cada mercado y el estado real de la marca.
Antes de gastar un peso: cómo se puede frenar a tiempo desde la app
El juego responsable en México no descansa en una ley que obligue a las casas de apuestas a cortarte el grifo, sino en lo que cada operador decide ofrecer. No hay registro nacional de autoexclusión: quien se autocierra en una marca puede abrir cuenta en otra la misma tarde, con el mismo nombre y el mismo celular. Eso convierte cada herramienta interna en la única defensa disponible, y explica por qué la ficha de la App Store —un texto que la mayoría de los usuarios recorre de pasada— es material de lectura práctica y no relleno corporativo.

Lo que ofrecen las fichas, leídas una por una, es un conjunto bastante repetido: descansos, límites de depósito, pausas obligatorias y autoexclusión, la lista que enumera bet365; límites de pérdida, descansos y autoexclusión en el caso de BetMéxico. El detalle importa, porque no son la misma cosa. Un tope de depósito limita cuánto dinero entra. Un tope de pérdida limita cuánto se queda en la mesa. Una pausa obligatoria expulsa al usuario durante un rato. La autoexclusión lo expulsa durante meses. Escoger la herramienta equivocada es escoger la que no sirve.
El costo de apostar en una app bloqueada
Aquí está el gasto que ninguna cifra de bono refleja: el dinero que ya está dentro cuando el operador deja de responder. Betano quedó bloqueada desde noviembre de 2025 por un congelamiento de cuentas de la UIF, y en diciembre de ese año un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo sin relación con apuestas. Quien tuviera saldo ahí no discute un margen de mercado; discute si cobra. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo —la marca llevaba meses apagada—, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra las dos marcas. Un solo medio lo reporta, así que se anota como lo que es: inestable, con fecha y sin pronóstico.

La app de Betano seguía publicada y actualizada el 27 de octubre de 2026 en la App Store de México aunque la marca está bloqueada desde noviembre de 2025. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.
Un apostador con dos cuentas y un saldo mediano puede perder, en un solo movimiento administrativo, más de lo que ganó con todos los bonos de bienvenida del año juntos. El sistema de apuestas exige 18+ años. El juego es una actividad vulnerable frente al lavado de dinero bajo la ley antilavado, y por eso la verificación de identidad no es una cortesía del operador.
Las herramientas que la app pone a la vista, sin adornos
bet365 enumera en la ficha de su app descansos, límites de depósito, pausas obligatorias y autoexclusión como herramientas de juego responsable. En la ficha de BetMéxico aparecen límites de pérdida, descansos y autoexclusión. El pie de página de una casa de apuestas mexicana dice que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza su propia sección de juego responsable. Estas líneas tienen un rasgo común que conviene ver con claridad: las escribe la propia marca sobre sí misma. No existe una autoridad que audite que un límite declarado se aplique de verdad, ni una norma que obligue a mantenerlo cuando el cliente lo quiere subir.

Las marcas con más años en la App Store mexicana lo tienen resuelto de otra forma: Caliente Deportes, con su actualización reciente de octubre de 2026; Codere, publicada desde enero de 2017; Betway, desde septiembre de 2014. Llevan años suficientes para haber afinado la letra chica, aunque eso no las vuelve baratas.
La pregunta útil no es cuántas herramientas hay. Es en qué orden se usan. Un apostador que empieza por la autoexclusión se cierra la puerta entera y por meses. Uno que empieza por el descanso de veinticuatro horas y por un límite de depósito razonable conserva la opción de seguir con un presupuesto acotado. El margen de la casa sigue cobrando su parte en ambos casos. La diferencia está en cuánto del saldo llega intacto al lunes.
La responsabilidad no se hereda por elegir una marca con la ficha mejor escrita.
Cómo se navega una app de apuestas sin pagar de más
Qué conviene revisar antes del primer depósito
Lo primero es el permiso. La ficha de Codere en México detalla su marco legal y las medidas de protección al usuario. Es el modelo de ficha que conviene buscar: dice quién autoriza, dice a quién deja entrar, dice qué pasa cuando alguien decide irse. Una descripción que solo habla de momios y de pagos rápidos merece una segunda vuelta por la sección legal del operador.

Dónde se pierde dinero dentro de la pantalla
Las funciones que anuncian las apps deportivas se leen mejor con el costo al lado. La app de Codere México cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Su ficha anuncia además un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. La app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y se limita a mayores de 18 años. Betcris destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. Betway anuncia más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. La app de BetMéxico cubre ligas europeas de futbol, la Liga MX y deportes de Estados Unidos.
Cada una de esas funciones tiene precio. El creador de apuestas arma una combinada, y la combinada multiplica el momio pero también la desventaja acumulada contra el apostador. El cash out, que las fichas llaman retiro anticipado, se resuelve con un momio menor y una ganancia recortada: cobrar antes es un servicio, y alguien lo paga. El momio mejorado de una combinada no levanta el margen del mercado donde se arma la pata siguiente.

La app no lleva reloj. La apuesta en vivo sí. Con el marcador corriendo, el margen se mueve más rápido que en el mercado previo, y un retiro anticipado apretado en esos minutos devuelve bastante menos de lo que aparenta el número de la pantalla. La tentación cobra por su lado.
Las trampas pequeñas del registro
Un detalle que cuesta tiempo: el permiso lo tiene una empresa y la app la publica otra. La app “1xBet: Apuestas Deportivas” se encuentra en la tienda oficial mexicana bajo el sello de 1XCorp N.V., sociedad distinta de la titular que indican las compilaciones, y salió en junio de 2014. Las compilaciones que dan números de permiso se contradicen entre sí, así que la página no imprime ninguno o lo repite como un dato de marca: nunca una confirmación de la autoridad.

Eso no vuelve ilegal una app. Vuelve obligatorio un paso que casi nadie da: antes de mandar dinero, leer en la propia aplicación el nombre del titular del permiso y compararlo con la leyenda legal del operador. Diez minutos de lectura antes del primer depósito ahorran el trabajo de perseguir un reembolso después.
2026: claves del momento para decidir con números
Hay tres cosas que cambian entre 2026 y el año pasado, y las tres llegan a la cartera. La primera es el IEPS. El artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS fija una cuota del 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos; venía en 30 % y la reforma se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025, con entrada en vigor desde el 1 de enero de 2026. La base no está establecida con claridad: el texto legal habla de “valor de la actividad” y la prensa lo lee como el monto total apostado, así que nadie debería escribir que se trata del 50 % de lo apostado. La segunda es el ISR del premio, que se explica en su propia sección más adelante. La tercera es el estado cambiante de dos marcas grandes. Después del alza del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto: el “hasta 7,000 MXN” de un bono se lee distinto cuando parte de ese dinero ya tiene destino fiscal.
El Mundial de la FIFA 2026 se jugó en junio y julio de 2026, y ya es historia. El calendario que ahora sostiene el volumen es la Liga MX y las temporadas europeas que arrancan en agosto.
Cómo se instala y se abre una aplicación de apuestas en México
La descarga es el trámite menos complicado de toda la operación. Se busca el nombre de la marca en la tienda de aplicaciones del teléfono, se revisa quién la publica y desde cuándo está publicada, y se instala. Ese último dato dice bastante: las marcas con años de historial en la tienda mexicana han pasado por varias revisiones de la plataforma, y una ficha que aparece esta semana no tiene ese recorrido.
La versión y la fecha pesan más de lo que parece. Caliente Deportes, con su actualización de octubre de 2026; la app “Novibet – Apuestas & Casino”, de mediados de octubre; “Pickwin”, de finales de septiembre; “1xBet: Apuestas Deportivas”, de mediados de octubre; “Betcris – apuestas y casino”, de finales de septiembre; la de Codere, con su versión vigente de agosto de 2026; Playdoit, de finales de octubre; “Strendus casino y sportsbook”, de principios de octubre. Una aplicación sin actualización en varios meses suele significar un equipo que ya no trabaja en ella, y eso suele significar que tampoco trabaja en el soporte.
La primera decisión con dinero aparece después del registro y antes del primer cupón: que la app tenga permiso de la Secretaría de Gobernación y diga quién lo tiene. La ficha de la app de Codere México especifica su situación legal y políticas de protección al usuario. La de Caliente Deportes se queda en la edad y en las funciones. No todas las fichas dan el mismo nivel de detalle, y la que da más entrega más material para decidir.
La segunda decisión es el boleto. Una apuesta sencilla a un solo resultado se lee de un vistazo. Una combinada de cuatro patas se lee peor: cada pata tiene su propio margen y la casa cobra en cada una, así que el premio grande esconde un descuento grande.
La tercera llega cuando se gana: la retención.
La cuarta, y la menos divertida, es el retiro. Caliente Deportes anuncia depósitos y retiros desde el celular; Betcris presume retiros rápidos. Los retiros van a una cuenta a nombre del propio apostador, y el operador emite un CFDI de retenciones por los premios gravados. Un retiro rápido hacia una cuenta ajena no existe: la verificación de identidad corta ese camino, y también protege al titular legítimo del saldo.
Criterios para decidir qué aplicación de apuestas conviene
El precio de una apuesta no está en el número que se ve en la pantalla, sino en lo que ese número esconde. Tres criterios ordenan la comparación.
El permiso y su transparencia. Una marca con permiso de la SEGOB opera dentro del marco mexicano; una marca offshore no. Ninguna app lista eso en su pantalla de inicio, y sin embargo es el criterio que decide qué pasa si algo sale mal.
Las herramientas de control y su profundidad. Descansos, pausas obligatorias y autoexclusión aparecen en varias fichas. Los límites de pérdida aparecen en menos.
El costo del mercado, medido. La aplicación no lo muestra. La única forma de verlo es tomar los momios de un mercado completo y hacer la cuenta.
Cuánto se queda la casa en un mercado de tres resultados
México tiene su propia palabra para el precio: el momio. Supóngase un partido de la Liga MX con victoria local a 1.90, empate a 3.50 y victoria visitante a 4.20, que son los momios que una aplicación muestra en el mercado principal. La parte de todas las apuestas de ese mercado que el operador devuelve se obtiene con 1 ÷ (1/1.90 + 1/3.50 + 1/4.20), que da un 92.6 % aproximadamente; lo que queda, unos 7.4 puntos, es el margen de la casa. En pesos concretos: de cada 1,000 apostados en ese mercado, alrededor de 926 vuelven a los apostadores en conjunto y unos 74 se quedan en la operación, sin importar quién gane. El ejemplo sirve para mostrar el mecanismo, no es una oferta de ninguna marca ni aplica al momio de otro deporte o de otro mercado.
La comparación honesta es entre mercados, no entre pantallas. Una casa con momios apretados en el mercado principal puede ofrecer mejores precios en las combinadas; una que presume momios mejorados en una pata suele compensarlos en el resto del boleto.
Qué tanto pesa el margen en el bolsillo de cada apostador
El margen no se siente. Se siente el retiro anticipado que devuelve menos de lo esperado, se siente el bono que no se puede cobrar y se siente el depósito que no llega a destino. Conviene separar los tres.
El primer costo es el que corre todos los días. Alrededor de 7.4 puntos de cada 1,000 apostados en un mercado de tres resultados se van en la operación, según el ejemplo de arriba. La cifra no es un impuesto ni una comisión visible: viaja dentro de cada momio y la aplicación no la imprime en ninguna parte.
El segundo costo es el del bono que se anuncia con mayúsculas. Un “bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN” suena a dinero entregado, pero un bono no es dinero: es saldo que debe cumplirse con apuestas y con requisitos. El “hasta” ya dice algo sobre cuánta gente cobra el techo. Un requisito de apuestas razonable obliga a apostar varias veces el importe antes de que el saldo sea retirable.
El tercero es el impuesto que aparece cuando por fin se gana. El artículo 137 de la Ley del ISR considera ingreso el premio de los juegos con apuestas autorizados legalmente. El pagador retiene el 1 % si la entidad no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y el 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; de lo contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica un 6 % estatal sobre los premios, lo que da alrededor del 7 % en total, y los premios por encima de 600,000 pesos en el año se reportan en la declaración anual. Los premios de sitios sin permiso quedan en una zona que nadie ha definido: el artículo cubre premios “autorizados legalmente”. Ante ese caso, la única recomendación sensata es consultar a un contador.
Supervisión: quién vigila de verdad a las aplicaciones de apuestas
La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y quien autoriza, controla y supervisa los permisos —los otorga, los modifica y los extingue— es la Dirección General de Juegos y Sorteos. El marco es viejo: la Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y solo permite los expresamente autorizados. La Secretaría otorga permisos e inspecciona (artículo 7), clausura establecimientos sin autorización (artículo 8), ninguna sede puede quedar junto a escuelas o centros de trabajo (artículo 9), y los estados y municipios cooperan en la vigilancia (artículo 10). Con la reforma de 16 de noviembre de 2023, el artículo 1 del Reglamento cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos ajenos a la Lotería Nacional, con jurisdicción federal; el artículo 2 prohíbe la actividad de apuestas o sorteos que no esté expresamente prevista; y el artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario. Los tipos aplicables son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28). Los permisos no son transferibles (artículo 31), y los permisionarios de apuestas remotas deben entregar cuentas trimestrales y anuales auditadas, una garantía, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza (artículo 29).

El punto que deja sin respuestas a la mitad de las preguntas de un apostador: ninguna ley federal en vigor regula el juego en línea como categoría propia. Los sitios que operan en México se apoyan en el permiso de un permisionario con establecimiento físico, y una misma empresa puede operar varias marcas. Por eso la palabra correcta es permiso y no licencia. Los títulos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, y las apuestas en esos recintos se manejan con “cruce de apuestas”, donde los menores de edad no participan nunca (artículo 5). Sobre bolsas de apuestas entre usuarios no hay disposición alguna, así que no hay bolsa mexicana que describir.
Cuántos sitios operan con permiso es una cifra que nadie ha fijado: un reporte cuenta 136 sitios de apuestas y otro habla de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con esas dos cifras no se construye un promedio, y por eso la página no imprime ninguno. Lo que sí se puede decir es de dónde viene cada número de permiso: del pie de página del propio operador o de una compilación de sitios de apuestas, nunca de una confirmación oficial, porque la lista pública de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. Ante esa situación, el camino honesto es decirlo con la fuente al lado. En mayo y julio de 2026 el Congreso pidió un registro público abierto de permisos. Ese registro todavía no existe.
En materia de reforma, la Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; se reportó el 13 de octubre de 2026 y hasta ahora no se ha presentado, por lo que no es ley. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión: es una propuesta, no una regla.
El detalle que el apostador debe poder exigir en la pantalla de cualquier operador es el número de permiso con el nombre de la empresa permisionaria. Cuando ese número se repite con dos titulares distintos según quién lo cite, el dato no está resuelto.
La app como escaparate: qué anuncian las fichas
Una ficha de App Store es publicidad con fecha de actualización, y conviene leerla con ese criterio. En esas descripciones aparecen funciones que se anuncian como gratuitas sin serlo: una apuesta gratis es casi siempre un bono cuyo importe no se devuelve si acierta, y un momio mejorado suele venir con un tope de ganancia y un requisito de apuesta mínima que la propia ficha no reproduce. Antes de depositar, la sección de términos del operador es el único lugar donde esas condiciones existen por escrito.
Lo que las fichas sí permiten comparar es superficie de deportes y deportes cubiertos: Codere México cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis; Caliente Deportes suma transmisión en vivo, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; BetMéxico arma su oferta con ligas europeas de futbol, Liga MX y deportes de Estados Unidos; Betway dice más de 2,000 eventos por semana. Un catálogo ancho no es un catálogo barato: cada deporte extra exige momios construidos por alguien, y el margen que la casa necesita para sostenerlo sale del mismo lugar de siempre.
Dos marcas con años en la App Store mexicana —Caliente Deportes, con su actualización de octubre de 2026, y Codere, publicada desde enero de 2017— han tenido tiempo de afinar el escaparate. Betway publica la suya desde septiembre de 2014. El historial es buena señal de permanencia y no dice nada sobre el precio de un momio.
Ninguna ficha de tienda puede sustituir a la verificación del permiso que se describe en esta comparación.
Ranking: nueve aplicaciones de apuestas y lo que cuesta cada una
Nueve marcas sostienen su operación mexicana en un permiso de la Secretaría de Gobernación otorgado a un permisionario. El orden que sigue no es una recomendación ni una lista de las mejores: es una lectura de lo que cada aplicación cuesta al apostador, en herramientas, en transparencia y en condiciones de retiro.
Cómo se leyeron estas fichas
No se comparan los bonos de bienvenida entre sí, porque un importe alto casi nunca es un importe barato. Se comparan tres cosas: el estado del permiso como lo declara la fuente, lo que la propia ficha de la aplicación dice sobre las herramientas de juego responsable, y el historial de publicación en la App Store mexicana. La tienda es un registro útil para eso, y el permiso es el dato que decide si el balance de la cuenta está defendido por alguna autoridad.
Las nueve aplicaciones de apuestas en México, comparadas
| Casa de apuestas | Estado del permiso, según la fuente | Qué declara la ficha de su app | Años en la tienda mexicana |
|---|---|---|---|
| Novibet | Permiso SEGOB, número DGJS/DCRCA/1121/2020 según una compilación de sitios de apuestas; sin confirmación oficial | Versión 4.30.0, del 14 de octubre de 2026; ficha publicada por Logflex MT Limited | Desde 2020, por versión vigente |
| Caliente | Permiso SEGOB, número DGG/SP/404/97 visible en el pie de página de su propio sitio; sin confirmación oficial | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; mayores de 18 años | Desde 2013, por versión vigente |
| Pickwin | Permiso SEGOB de su permisionario, número no publicado: las fuentes se contradicen | Versión 1.0.137, del 28 de septiembre de 2026; ficha publicada por PWTEC | Salió en agosto de 2018 |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 según una compilación; los compiladores difieren sobre el titular | Versión 2.0.39, del 1 de octubre de 2026; ficha publicada por New Ads | Salió en octubre de 2023 |
| 1xBet | Permiso SEGOB, número DGJS/0002/2020 según una compilación que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; el titular compilado no coincide con el editor de la app | Versión 259.0, del 14 de octubre de 2026; App Store la publica bajo 1XCorp N.V. | Salió en junio de 2014 |
| Betcris | Permiso SEGOB de su permisionario, número no publicado: el del pie de página y el de la tabla del propietario difieren | Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español | Salió en julio de 2018 |
| Codere | Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según una compilación de sitios de apuestas; sin confirmación oficial | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis; mayores de 18 años y políticas de cierre de cuenta | Desde enero de 2017 |
| Betway | Permiso SEGOB, número 4184 según una compilación de sitios de apuestas; sin confirmación oficial | Más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, “Crea Tu Apuesta” y club con apuestas gratis semanales | Desde septiembre de 2014 |
| Playdoit | Permiso SEGOB, número DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según una compilación de sitios de apuestas; sin confirmación oficial | Versión 1.31.0, del 22 de octubre de 2026; 4.86 de calificación con 130,876 valoraciones | Salió en agosto de 2021 |
Las estrellas no compiten con el permiso. La app de bet365 tiene una calificación de 4.82 con 73,429 valoraciones en la App Store de México, y la de Playdoit llega a 4.86 con 130,876: la aplicación mejor calificada de la comparación convive con una marca cuyo sitio mexicano lleva meses bloqueado. Una calificación mide la experiencia de uso de quien ya entró, no la solidez de quien sostiene el saldo.
Hay dos cosas que la tabla no puede mostrar y que conviene decir en voz alta. La primera: no todas las marcas de la tabla tienen hechos sobre el mismo asunto. Solo las fichas de Caliente, Codere, Betway y Playdoit traen lo que sus listados dicen sobre este tema. De las demás se sabe lo que su permiso declara y la fecha de su versión, y con eso ya se puede decidir, pero sin inventar comparaciones que nadie sostenía. La segunda: los números de permiso provienen del pie de página de cada operador o de compilaciones de sitios de apuestas que se contradicen entre sí. Ninguno está confirmado por la autoridad. La página lo dice cada vez que lo usa, porque un número presentado como oficial sería un dato falso con apariencia de precisión.
Las nueve aplicaciones, una por una
Cada marca aparece con lo que la distingue en esta comparación, no con una lista de virtudes.
Novibet: el permiso más reciente del grupo
Novibet opera con un permiso de la Secretaría de Gobernación, número DGJS/DCRCA/1121/2020 según una compilación de sitios de apuestas, sin confirmación oficial, y el titular que las fuentes nombran es Comercial de Juegos de la Frontera. La app “Novibet – Apuestas & Casino” la publica Logflex MT Limited, con la versión 4.30.0 del 14 de octubre de 2026.
La empresa que edita la aplicación no es la que las compilaciones señalan como titular del permiso, y ahí está lo que cuesta esta marca: un nombre distinto entre el desarrollador y el permisionario obliga al apostador a leer la leyenda legal antes de depositar. Del resto, el permiso más joven de la lista invita a pensar en una estructura reciente y en una marca que todavía está construyendo historial en México.
Caliente: la app más completa y la más exigente con la edad
Caliente muestra en el pie de página de su propio sitio el permiso DGG/SP/404/97 de la Secretaría de Gobernación, sin confirmación oficial, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) como titular según las fuentes. Su aplicación abre con una versión de octubre de 2026 y la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay. El pie de página de su sitio indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.
Es la casa que más cosas mete en la pantalla. Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales: un menú largo, y un menú largo no es un menú barato. El pie de página es ejemplar en un punto y mudo en otro: avisa de la edad y de la responsabilidad, y aun así la ficha de su app se queda corta en herramientas de control frente a las que otras marcas enumeran. Para quien quiere una app con la mayor superficie de funciones y no le importa verificar por su cuenta los límites que ofrece, esta es la candidata clara.
Pickwin: un permiso sin número publicado
Pickwin opera con el permiso de un permisionario, y aquí el número no se imprime: las compilaciones se contradicen entre sí, y el número que una de ellas da es el que el pie de página de otro operador, Betcris, muestra para Producciones Móviles. El titular que las fuentes nombran es Producciones Móviles con Unocapali La Paz Operadora. La app “Pickwin” figura en la App Store de México a nombre de PWTEC, salió en agosto de 2018 y su versión reciente es de septiembre de 2026.
El historial en la tienda es de los más largos de la comparación, y esa permanencia es lo único que se puede verificar con firmeza. Un permiso cuyo número nadie puede citar sin contradecirse es exactamente el tipo de dato que un apostador debería poder exigir al operador antes de depositar, no después.
Strendus: un compilador, tres números y ningún titular firme
Strendus sostiene tres números de permiso —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— según una compilación de sitios de apuestas, sin confirmación oficial, y las compilaciones difieren sobre el titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. La app “Strendus casino y sportsbook” la publica NEW ADS S.A. DE C.V., salió en octubre de 2023 y su versión 2.0.39 es del 1 de octubre de 2026.
Tres números y dos titulares posibles describen una estructura donde el permiso funciona como paraguas para varias figuras. La aplicación es la más joven del grupo de los publicados antes de 2024 y su actualización es reciente, así que el mantenimiento no está en duda. Lo que sí queda en duda es a quién reclamar si algo se rompe.
1xBet: la app más antigua y el editor más lejano
1xBet figura con un permiso de la Secretaría de Gobernación, número DGJS/0002/2020 según una compilación que no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y el titular que las fuentes nombran es Entretenimientos Naturales. La app “1xBet: Apuestas Deportivas” aparece en la App Store de México a nombre de 1XCorp N.V., sociedad distinta de esa titular, salió en junio de 2014 y su versión reciente es de octubre de 2026.
Aquí el desfase entre la empresa que edita la aplicación y la que sostiene el permiso es el más visible de la comparación, y ocurre en la app con más años de historia en la tienda. Doce años publicando significan un ritmo de actualización constante; también significan una cadena de responsabilidad que un apostador no puede reconstruir leyendo la ficha.
Betcris: la app hecha para el boleto complicado
Betcris opera con el permiso de un permisionario, con Producciones Móviles como titular según las fuentes, y el número no se imprime: el del pie de página del propio sitio y el de la tabla del propietario difieren. La app “Betcris – apuestas y casino” la publica TV Global Enterprises, se lanzó en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras.
Es la ficha más orientada a la operación real: parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español. También es la que opera en más países, y una aplicación multi-mercado tiende a moverse a la velocidad del más lento de sus mercados. Para quien apuesta seguido y quiere pagos locales y atención en su idioma, la oferta encaja; para quien busca claridad sobre el permiso mexicano, el número ausente pesa.
Codere: la app que dice de dónde viene su permiso
Codere opera con los permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según una compilación de sitios de apuestas, sin confirmación oficial, y el titular que las fuentes nombran es Libros Foráneos. La app “Codere: Apuestas Deportivas MX” figura en la App Store de México a nombre de Codere Newco, salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. Su ficha detalla el permiso y las medidas de seguridad; anuncia además un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. La marca tiene también su ficha como apuestas deportivas MX a nombre de Codere Newco, con la versión vigente del 20 de agosto de 2026.
Es la ficha que mejor documenta su propio marco legal, y eso no es poca cosa en una tienda llena de descripciones que solo hablan de premios. El bono de bienvenida con techo de 7,000 pesos es el más alto de los que las fichas declaran, y conviene mirarlo con recelo: un bono de ese tamaño no es dinero entregado, es saldo que debe cumplirse con requisitos de apuesta antes de ser retirable. El “hasta” ya advierte cuánta gente cobra el techo. La app, por lo demás, ofrece un catálogo amplio y variado con 30 deportes. Su ficha se mantiene limpia sobre el titular del permiso, y esa transparencia es el argumento más fuerte de la marca.
Betway: la apuesta gratis semanal como gancho
Betway opera con un permiso de la Secretaría de Gobernación, número 4184 según una compilación de sitios de apuestas, sin confirmación oficial, y el titular que las fuentes nombran es Espectáculos Deportivos Frontón México. La app “Betway – Apuestas Deportivas” la publica Digital Outsource International Limited, salió en septiembre de 2014 y su versión del 21 de octubre de 2026 sigue publicada en la App Store de México. La ficha anuncia más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales.
Los dos niveles de momio mejorado describen a una marca que compite por precio en vez de por catálogo, lo cual es una buena noticia para quien apuesta mercados principales y lee los términos antes de darle al botón. El club con apuestas gratis semanales es la parte que exige paciencia: una apuesta gratis no es dinero, y su importe no vuelve con el acierto. La marca lleva doce años en la tienda mexicana, más que cualquiera de las revisadas aquí.
Playdoit: la mejor calificación de la tienda y el número de permiso más viejo
Playdoit opera con un permiso de la Secretaría de Gobernación, número DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según una compilación de sitios de apuestas, sin confirmación oficial, y el titular que las fuentes nombran es Eventos Festivos de México. La app Playdoit la publica Atracciones America, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026.
Su ficha es la mejor calificada de la comparación, con 4.86 y 130,876 valoraciones, y el número de permiso que se le atribuye —P-02/2005— es el más viejo del grupo, lo que sugiere un permisionario instalado en el sector desde hace dos décadas. La calificación alta y el permiso antiguo cuentan cosas distintas: una mide a quien ya usa la aplicación, el otro mide quién responde por ella. Para un apostador que entra por primera vez, la segunda es la que importa si algo sale mal.
El boleto y el premio: la letra chica que vive detrás del momio
El texto del boleto cambia palabras según la casa —cupón, ticket— y no cambia nada del contenido. Lo que conviene entender es qué pasa con el premio una vez que se gana, porque ahí aparece el único descuento que la aplicación sí imprime en un documento.
El artículo 137 de la Ley del ISR trata los premios de la lotería, los sorteos, las rifas, los juegos con apuestas y los concursos legalmente autorizados como ingresos de quien los recibe. El artículo 138 fija la mecánica: quien paga retiene el 1 % cuando la entidad no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal pasa de ese 6 %. La retención es pago definitivo únicamente si la persona presenta la declaración a la que está obligada; en caso contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita contra el ISR del ejercicio. La Ciudad de México cobra un 6 % estatal sobre los premios, lo que deja un total cercano al 7 % en reportes secundarios, y quien supere 600,000 pesos en premios durante el año debe reportarlo en su declaración anual. Una retención del 21 % en un estado con impuesto alto se lleva más de un quinto del premio: si el boleto era de una combinada con margen alto, el descuento total empieza a doler.
Las apuestas hípicas y las de galgódromo funcionan con reglas propias en hipódromos, galgódromos y frontones, con “cruce de apuestas” y con la prohibición de que participen menores de edad. Las apuestas en vivo y las virtuales no tienen un artículo separado en el Reglamento; tampoco los esports. Un apostador que busca una regla específica para su deporte favorito no la va a encontrar, y conviene saberlo antes de creer que alguna la tiene.
El IEPS del 50 % que pesa sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso, con entrada en vigor desde el 1 de enero de 2026, es un impuesto al operador, no al apostador. Eso no significa que no lo pague él: una cuota mayor obliga a la casa a defender su margen, y la defensa suele aparecer en el momio. La conexión entre la cuota fiscal y el número en la pantalla no está documentada en ninguna parte, y quien afirme lo contrario está adivinando. Aun así, después del alza las operaciones rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto, y eso sí es un hecho: el bono de hoy no es el bono de 2025.
El detalle final es el CFDI. El operador emite un comprobante de retenciones por los premios gravados. Un apostador que quiere tener sus cuentas en orden debería conservarlo, porque la retención acreditada necesita papel que la respalde.
Casas de apuestas con permiso y sitios sin él: qué se juega en cada caso
Aquí no se trata de una preferencia. Se trata de qué existe detrás de la cuenta cuando algo falla.
Una marca con permiso de la Secretaría de Gobernación ofrece en México un domicilio legal identificable, controles de identidad y de prevención de lavado de dinero, un CFDI de retenciones por los premios gravados y un operador mexicano a quien reclamar. Un operador offshore no ofrece nada de eso. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, y ante un problema de saldo no hay autoridad nacional a la que acudir.
Ninguno de los dos casos resuelve el problema de la autoexclusión, porque en México no existe un registro nacional: una persona que decidió dejar de apostar puede registrarse en otra marca la tarde siguiente. Esa carencia es la misma en las dos orillas, y conviene decirlo porque suele presentarse como si fuera una virtud de las casas locales.
El caso de las marcas bloqueadas ilustra el peligro con más fuerza que cualquier advertencia. Betano quedó bloqueada desde noviembre de 2025 por el congelamiento de cuentas que ordenó la UIF, y el banco de la casa es una cuenta que no responde. Un saldo en un operador suspendido puede quedar congelado; recuperarlo exige un camino legal sin plazo conocido.
Sobre la sanción al apostador que usa un sitio sin permiso, la página no puede afirmar nada. No está establecido que exista multa o delito por apostar en un sitio sin permiso, y tampoco está establecido que no exista. Ante esa ausencia, la prudencia es la única respuesta disponible. Lo que sí puede decirse con precisión es qué pasa con el premio: el artículo 137 de la Ley del ISR habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento fiscal de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está resuelto en ninguna parte. Es materia de consulta con un contador o asesor fiscal, no de opinión de un comparador.
El reforzamiento de facultades de la Secretaría para bloquear dominios y aplicaciones sin permiso no tiene una base distinta a la del bloqueo por incumplimiento fiscal establecido en la Ley del IVA: artículo 18-H BIS y hasta 18-H QUINTUS. Un apostador no necesita entender esa ruta completa. Necesita entender que el bloqueo es una herramienta en uso, y que en 2025 y 2026 se usó con frecuencia: en julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, y alrededor de veinte casinos físicos fueron cerrados durante ese año.
Preguntas frecuentes sobre aplicaciones de apuestas deportivas
¿Cómo comprobar que una aplicación opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
El dato debe aparecer en la propia aplicación, en su sección legal o en su pie de página, con el nombre de la empresa permisionaria. Las compilaciones de sitios de apuestas se contradicen entre sí y la lista pública de la Dirección General de Juegos y Sorteos no está disponible de forma abierta. En mayo y julio de 2026 el Congreso pidió justamente eso: un registro público consultable.
¿Cuánto paga una apuesta según la cantidad jugada y el momio?
La cuenta es directa: se multiplica lo apostado por el momio. Mil pesos a un momio de 1.90 devuelven 1,900 pesos, de los que 900 son ganancia y 1,000 son la devolución del propio dinero. En una combinada, los momios de cada pata se multiplican entre sí antes de aplicarlos al importe apostado.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en el momio?
Se nota convirtiendo cada momio a porcentaje —uno dividido entre el momio— y sumando los resultados de todos los desenlaces del mismo mercado. La suma pasa de 100 %, y ese exceso es el margen. Un mercado de tres resultados con momios 1.90, 3.50 y 4.20 suma alrededor de 107.9 %, así que unos 7.4 puntos de cada apuesta se quedan en la operación.
¿Cómo se fijan límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Desde la configuración de la cuenta, en la sección de juego responsable, y en general antes de necesitarlos. No existe una norma mexicana que obligue a las casas a ofrecerlos, así que su presencia depende de cada marca: bet365 enumera descansos, límites de depósito, pausas obligatorias y autoexclusión, y BetMéxico añade límites de pérdida. Un descanso y un límite de pérdida no son la misma herramienta.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas y quién los retiene?
El premio es ingreso para quien lo recibe. La casa actúa como retenedora: aplica el 1 % cuando la entidad no grava el premio o su impuesto no rebasa el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal pasa de ese 6 %. La Ciudad de México cobra 6 % estatal, lo que deja alrededor del 7 % en total, y entrega un CFDI de retenciones.
¿Qué riesgos tiene apostar en un sitio sin permiso en México?
Falta el respaldo mexicano: sin domicilio legal, sin CFDI de retenciones y sin autoridad nacional a la que reclamar un saldo. Si el operador suspende cuentas —el congelamiento que ordenó la UIF dejó a una marca bloqueada desde noviembre de 2025—, el dinero queda atrapado. Tampoco existe registro nacional de autoexclusión en ninguno de los dos casos. El tratamiento fiscal del premio queda sin definir.
¿Conviene guiarse por la calificación de la aplicación en la tienda?
La calificación mide la experiencia de uso de quien ya está dentro, y no dice nada sobre quién responde por el saldo. La realidad del mercado muestra el desajuste: la app mejor calificada, con 4.86 y 130,876 valoraciones, convive con una marca que lleva meses bloqueada y con una aplicación de 4.82 puntos que sigue publicada y actualizada pese al bloqueo.
¿Qué pasa con el dinero del bono cuando se apuesta en una combinada?
El saldo del bono no es dinero retirable hasta cumplir los requisitos de apuesta del operador, y la combinada cambia las condiciones: una pata fallida deja el boleto sin premio aunque las demás acierten, y eso no devuelve nada del saldo. Los requisitos, el plazo y el momio mínimo aplicable viven en la sección de términos de cada casa, no en la ficha de la app.
¿Se puede apostar en una aplicación sin verificación de identidad?
No. La verificación es requisito en la práctica y en el marco antilavado: el juego es una actividad vulnerable, y los operadores verifican a los usuarios y reportan las operaciones relevantes a la UIF y al SAT. La ficha de la app de Codere México incluye políticas de cierre de cuenta, y los retiros van a una cuenta a nombre del titular. Ninguna marca seria paga a una cuenta ajena.
¿Puede cambiar la ley mexicana para las apuestas en línea?
Está en discusión y no es ley. La Secretaría de Gobernación terminó el 13 de octubre de 2026 un anteproyecto para reemplazar la Ley Federal de Juegos y Sorteos de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Ambas son propuestas.
Lo que conviene tener claro antes de instalar la siguiente aplicación
Elegir una aplicación de apuestas deportivas en México es, en la práctica, elegir con quién se discute un retiro. La app más bonita no ayuda cuando el saldo no sale, y la calificación más alta no dice nada sobre eso: la marca con 4.82 puntos y 73,429 valoraciones lleva meses fuera de servicio en el país mientras su ficha sigue publicada, y la de 4.86 con 130,876 valoraciones convive con un permiso que nadie ha confirmado oficialmente. La estrella mide la pantalla, no el respaldo.
El precio del boleto es el otro dato que conviene tener fresco. En un mercado de tres resultados con momios 1.90, 3.50 y 4.20, la casa se queda con alrededor de 7.4 puntos de cada apuesta; en pesos, unos 74 por cada 1,000 jugados, y ese descuento viaja dentro del momio, sin aparecer en ninguna pantalla de ninguna aplicación. A eso se suma la retención del premio: 1 % en el caso suave, 21 % cuando un impuesto estatal rebasa el 6 %, y respaldo fiscal en forma de CFDI de retenciones.
La utilidad de una aplicación se mide en tres cosas que se pueden revisar antes de depositar: si el operador declara quién sostiene su permiso de la Secretaría de Gobernación, si su ficha enumera herramientas de control reales como límites de pérdida o autoexclusión, y si el desarrollo de la aplicación no está abandonado —una versión con fecha reciente es mejor señal que una descripción con promesas grandes. Ninguna de las tres exige conocimientos técnicos. Las tres exigen diez minutos de lectura antes del primer depósito.
México sigue sin ley federal de juego en línea, sin registro nacional de autoexclusión y sin lista pública de permisos consultable, con un anteproyecto terminado el 13 de octubre de 2026 y sin presentar. El IEPS del 50 % ya está vigente desde el 1 de enero de 2026, y las casas lo acomodan donde mejor les conviene: en el momio o en el bono. Ante esa mezcla, la única defensa que un apostador controla de verdad es leer la letra chica, usar los límites que la app le ofrezca y no dejar saldo parado en una cuenta que no necesita tener dinero. Y si el juego dejó de ser un rato y se volvió un problema, la autoexclusión voluntaria en la propia marca es la herramienta disponible; en México no hay una autoridad que lo haga en nombre de la persona.
Al final la decisión se parece menos a elegir un equipo y más a leer un contrato. Gana el que lee.
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